Después de muchas dudas me lanzo a la teoría filosófica sin más pretensión que la de romper este mes y medio largo de silencio 'bloguero'.
Proclamo en este punto el valor de la duda, por razones que no vienen al caso y aún a riesgo de interpretaciones atinadas.
La duda como razón de ser, como punto de partida de lo que ha de venir; la duda como bálsamo frente al conformismo.
Algunas de las peores decisiones son producto de las más firmes convicciones. En algunos casos es posible incidir en el error hasta las últimas consecuencias aunque solo sea para apuntalar la firmeza de los valores, de las razones. Puede ocurrir que finalmente surja la duda, aunque entonces es posible que solo sirva para preguntarnos si realmente estábamos en lo cierto. O peor aún, para lamentarnos por lo que pudo haber sido y no fue.
Proclamo la duda como antídoto contra el inmovilismo. La duda como lección vital para entender que nos pasamos la vida eligiendo y, por tanto, asumiendo la renuncia a discurrir por otros caminos, a disfrutar de otros paisajes a besar otros labios.
Proclamo la duda frente a certezas absolutas que nos llevan a pensar que el destino está ya escrito detrás de esa puerta que no abrimos. La duda que nos invita a subir a ese tren que se detiene en nuestra estación sin fijarnos en más destino que el viaje que emprendemos.
La duda que consigue -al menos en alguna ocasión- que la esperanza pueda más que la experiencia.
La duda que nos da opción al acierto sin privarnos del derecho a equivocarnos.
Proclamo el valor de la duda. Proclamo el derecho a usarla en defensa propia.
Lo malo no es la duda, Lo malo es quedarse con ella,
viernes, 19 de febrero de 2016
viernes, 1 de enero de 2016
Propósitos de imposible o muy improbable cumplimiento para el año nuevo
Este año contaré hasta 10, perdón hasta 100, para no decir lo que no conviene decir.
Seré por fin el hombre valiente que arremete contra gigantes y molinos consciente de que hay batallas que solo pueden perderse y que aún así deben librarse.
Cuidaré mejor de mis enemigos, intentaré darles motivos para mantenerme con la guardia alta.
Este año, en cuanto encuentre la manera de hacerlo, pienso aprender el idioma de la sinceridad, de esa que empieza por decirnos la verdad a nosotros mismos, mirándonos a los ojos como nadie es capaz de hacerlo.
Este año aprenderé de nuevo a fracasar. Y a levantarme después de cada tropiezo sin entender cada caída como el producto de una torpeza innata que -no por cierta- debe ser alimentada de forma compulsiva.
Este año seré generoso en caricias, besos, abrazos y sonrisas.
Me sentaré otra vez con Penélope en la estación.
Seré cariñoso con la soledad, la invitaré a sentarse conmigo en el sillón, aprenderé a apreciar su compañía y saldré a pasear con ella de la mano, a la orilla del Tajo.
Seré por fin el hombre valiente que arremete contra gigantes y molinos consciente de que hay batallas que solo pueden perderse y que aún así deben librarse.
Cuidaré mejor de mis enemigos, intentaré darles motivos para mantenerme con la guardia alta.
Este año, en cuanto encuentre la manera de hacerlo, pienso aprender el idioma de la sinceridad, de esa que empieza por decirnos la verdad a nosotros mismos, mirándonos a los ojos como nadie es capaz de hacerlo.
Este año aprenderé de nuevo a fracasar. Y a levantarme después de cada tropiezo sin entender cada caída como el producto de una torpeza innata que -no por cierta- debe ser alimentada de forma compulsiva.
Este año seré generoso en caricias, besos, abrazos y sonrisas.
Me sentaré otra vez con Penélope en la estación.
Seré cariñoso con la soledad, la invitaré a sentarse conmigo en el sillón, aprenderé a apreciar su compañía y saldré a pasear con ella de la mano, a la orilla del Tajo.
Este año renunciaré por fin al amor, salvo que llame a mi puerta o se cuele por la ventana y lo inunde todo. Solo en ese caso escribiré una carta de amor cada noche para recordar que lo importante, en el amor como en la vida, es contar y compartir.
Seré fiel y no guardaré ni uno solo 'te quiero' que asome por mi boca.
Seré fiel y no guardaré ni uno solo 'te quiero' que asome por mi boca.
Este año pienso dejar de escribir chorradas en el blog.
martes, 8 de diciembre de 2015
La huella de Esteban. Año XXIII
No hace falta que sea 8 de diciembre. Esta foto que nos hizo Angelito en el pabellón Salto del Caballo forma parte de mi paisaje cotidiano; también su recuerdo. Pero llegada esta fecha se hace más presente su ausencia. Surge también cada año esa lucha sorda contra el tiempo que te lleva a cuestionar lo incuestionable; no puede ser que hayan pasado ya.... Pues si, este 2015 se cumplen 23 años desde aquél día de la Inmaculada del 92 en el que se nos fue Esteban Pérez.
Cada año, llegado el día, surge este impulso por dejar constancia por escrito de un sentimiento que perdura. Por si mañana -por si el año que viene- no tuviera ocasión de hacerlo, me apetece que esa huella que nos dejó Esteban tenga también su reflejo en este espacio para el desahogo y la reflexión. Este blog surgió al calor de una carta y he pensado que tal vez no sea mala idea reproducir la que le escribí en 2012 cuando organizamos un reencuentro de la 'familia' de Antena 3.
Querido Esteban:
Conociendo tu alma de periodista, te supongo al tanto de
todo lo que ha ocurrido en estos 20 años que han pasado desde que te marchaste.
Lo que a lo mejor no sabes es que estos días hemos estado en contacto los que
compartimos micrófono contigo en aquellos estudios de Antena 3 Toledo de la
calle Comercio; estamos preparando un reencuentro para refrescar juntos los
recuerdos de aquella época. Y no creo que te sorprenda la reacción unánime
cuando hablamos de ti. Todos seguimos los caminos que la vida nos marcó desde
aquél 8 de diciembre de 1992; pero todos
compartimos, sin duda, la huella imborrable de tu amistad, de esa ilusión
contagiosa por lo que hacíamos, de tu alegría vital...
Por eso, por aquélla vitalidad y alegría tuya, no me perdonaría
que esta fuese una carta triste, ni tampoco será triste esa cita de los que te
conocimos. Aunque deberás perdonarnos si en algún momento la melancolía o la
añoranza de tu ausencia se cuela en esa reunión o en estas pocas líneas. Tú
eres el mejor ejemplo de que nadie muere del todo mientras alguien mantenga
vivo su recuerdo. En tu caso, es evidente, que se trata de un recuerdo cargado
de cariño. “No te imaginas las veces que me acuerdo de Esteban”, me decía un
amigo común hace un momento.
No es cierto –si acaso una verdad a medias- que ‘20 años no
es nada’. Caben muchas cosas en cuatro lustros; pero al evocar aquéllos días de
trabajo y amistad, al ver las viejas fotos y escuchar alguno de aquellos
momentos que compartimos en antena, es inevitable pensar que la vida habría
sido diferente –mejor desde luego- si hubieras seguido por aquí.
Recibe el abrazo enorme de los que te queremos.
Jesús Espada
El
periodista Esteban Pérez, natural de Valmojado (Toledo), falleció el 8 de
diciembre de 1992.
martes, 20 de octubre de 2015
'Pasaba por aquí' José Luis Cuerda
Os anuncio por esta vía un nuevo programa de radio: 'Pasaba por aquí' que se emite los domingos después del boletín de las 9:00 h. en Radio Castilla-La Mancha.
No se trata de una entrevista de actualidad, sino una charla que pretende ser distendida con un 'personaje' más o menos conocido y con una o varias historias que contar.
A la emoción del estreno debo añadir la causada por la admiración personal que siento por la figura del primer 'invitado', José Luis Cuerda.
Gratificante encuentro, sin duda.
http://www.rtvcm.es/radio/programas/pasaba-por-aqui/podcasts/
Si os apetece y tenéis un rato aquí os dejo un enlace del podcast en el que se puede escuchar.
No se trata de una entrevista de actualidad, sino una charla que pretende ser distendida con un 'personaje' más o menos conocido y con una o varias historias que contar.
A la emoción del estreno debo añadir la causada por la admiración personal que siento por la figura del primer 'invitado', José Luis Cuerda.
Gratificante encuentro, sin duda.
http://www.rtvcm.es/radio/programas/pasaba-por-aqui/podcasts/
Si os apetece y tenéis un rato aquí os dejo un enlace del podcast en el que se puede escuchar.
domingo, 20 de septiembre de 2015
Toledo. Año 25
Lo bueno y lo malo de un blog es que apareces y desapareces, sin más. Te debes a tu tiempo, a tus tiempos, a la inspiración propia y la ajena. En fin, tampoco tienes que dar más explicaciones porque esto no deja de ser más que un desahogo ocasional. Pero tengo una razón muy importante para asomarme de nuevo a esta ventana. No todos los días se cumplen 25 años. Las bodas de plata a las que no llegué en otros ámbitos, las alcanzo estos días en mi condición de toledano.
Aquí llegué en el 90. Entonces no había blogs. En la redacción de La Voz del Tajo se trabajaba con máquinas de escribir y el fax nos parecía un ingenio espectacular. Por no haber, no había ni móviles. Pero existía el Salto del Caballo y el CD Toledo. Y existía la plaza de Zocódover, y las bombas del Trébol, y las madrugadas del Zaida, Marcos, Chico Lins, el Corpus, el carnaval, las fiestas del Polígono, la calle Ancha, los cobertizos, el Greco, el Valle.... Y existía el Trocadero, que fue mi primera casa.... Y estaban ellos, los TTV y los otros toledanos, los que -como yo- habían llegado para quedarse. Me niego a mencionar a alguno porque sería inevitable dejar fuera a unos cuantos.
Bueno, citaré a mi añorado Esteban porque gracias a él empecé a sentirme de Toledo, casi al mismo tiempo que me enseñaba a querer a la Radio en aquellos estudios de Antena 3 en la calle Comercio. Los dos amores perviven.
En el caso de Toledo no tiene mérito. Lo que me resulta incomprensible es llegar a esta ciudad y no enamorarse de ella.
No pudo presumir de TTV. Ni falta que me hace. No necesito renegar de mis orígenes para ser y sentirme de Toledo. Soy de aquí por decisión propia, por vocación, por devoción. Soy de Toledo porque quiero. Los de Toledo somos así.
Aquí llegué en el 90. Entonces no había blogs. En la redacción de La Voz del Tajo se trabajaba con máquinas de escribir y el fax nos parecía un ingenio espectacular. Por no haber, no había ni móviles. Pero existía el Salto del Caballo y el CD Toledo. Y existía la plaza de Zocódover, y las bombas del Trébol, y las madrugadas del Zaida, Marcos, Chico Lins, el Corpus, el carnaval, las fiestas del Polígono, la calle Ancha, los cobertizos, el Greco, el Valle.... Y existía el Trocadero, que fue mi primera casa.... Y estaban ellos, los TTV y los otros toledanos, los que -como yo- habían llegado para quedarse. Me niego a mencionar a alguno porque sería inevitable dejar fuera a unos cuantos.
Bueno, citaré a mi añorado Esteban porque gracias a él empecé a sentirme de Toledo, casi al mismo tiempo que me enseñaba a querer a la Radio en aquellos estudios de Antena 3 en la calle Comercio. Los dos amores perviven.
En el caso de Toledo no tiene mérito. Lo que me resulta incomprensible es llegar a esta ciudad y no enamorarse de ella.
No pudo presumir de TTV. Ni falta que me hace. No necesito renegar de mis orígenes para ser y sentirme de Toledo. Soy de aquí por decisión propia, por vocación, por devoción. Soy de Toledo porque quiero. Los de Toledo somos así.
jueves, 30 de julio de 2015
De Cabañeros a Villar de Cañas
Llegar a cierta edad tiene muchos inconvenientes, pero también alguna ventaja. Este martes las portadas de varios medios nacionales y los informativos de las grandes cadenas de radio y televisión me han traído a la memoria otros episodios en los que Castilla-La Mancha se rebeló contra decisiones/imposiciones que afectaban a esta tierra.
Batallas políticas que permitieron que hoy Cabañeros sea un Parque Nacional en lugar de un campo de tiro. O la que evitó que otro extraordinario espacio natural, el de las Hoces de Cabriel, fuera atravesado por la autovía de Valencia.
En uno y otro caso había informes técnicos y económicos que avalaban los proyectos, pero en ambos pudo más la defensa de los intereses regionales y, en mi opinión, la fuerza de la razón.
Hay quien se empeña en confundir la lealtad con la sumisión. Defender los intereses de Castilla-La Mancha no debe interpretarse como un ataque a los intereses de la nación. Son muchos los que han aprovechado la crisis para poner en cuestión el estado autonómico, como si fuera el origen de todos los males, en lugar de reconocer que ha sido ese modelo (con sus desajustes, carencias y abusos) el que ha propiciado el periodo de mayor progreso y equidad en nuestro país. El modelo que ha corregido (al menos en parte) la enorme brecha entre regiones como Castilla-La Mancha y otras a las que la historia y los que tomaban las decisiones ofrecieron más oportunidades de expansión.
Aquellas batallas me recuerdan a la que ahora emprende el nuevo gobierno regional contra la implantación del ATC en la provincia de Cuenca. Supongo que mi posición personal (en este caso oposición) tiene también relación con esas experiencias.
Solo se pierden las batallas que se emprenden, pero incluso si así ocurriera esta decisión política sirve al menos para abrir el debate que se le ha negado a esta Comunidad con el rodillo informativo impuesto por el ejecutivo saliente; ese rodillo del que aún no se ha liberado la Radio y la Televisión pública que pretende hacernos ver lo enormemente afortunados que somos por tener en la puerta de casa un basurero en el que acumular durante siglos los residuos nucleares del país. La doctrina oficial no ha permitido que se escuchen voces discrepantes; el rodillo ha silenciado los informes geológicos que ponen dudas sobre la idoneidad de las tierras y ocultó a la opinión pública las circunstancias que rodearon la dimisión de Gil Ortega como presidente de Enresa.
Aquéllas batallas también se libraron contra ejércitos poderosos que enarbolaban el estandarte del interés general. Abrir el debate permitirá por ejemplo contestar a los que argumentan que el proyecto del ATC es obra del gobierno de Zapatero; como si esa circunstancia añadiera o restara algo de razón al ejecutivo de García Page para oponerse a que se instale en la provincia de Cuenca. Es más, el detalle nos permite recordar también que las batallas de Cabañeros y de las Hoces se libraron contra gobiernos del mismo signo.
Durante mucho tiempo he pensado que si el estado autonómico hubiera existido unos años antes, nuestra tierra no estaría sufriendo el 'expolio' vergonzoso del Tajo vía trasvase. A la vista de lo ocurrido estos años ya no lo tengo nada claro.
Batallas políticas que permitieron que hoy Cabañeros sea un Parque Nacional en lugar de un campo de tiro. O la que evitó que otro extraordinario espacio natural, el de las Hoces de Cabriel, fuera atravesado por la autovía de Valencia.
En uno y otro caso había informes técnicos y económicos que avalaban los proyectos, pero en ambos pudo más la defensa de los intereses regionales y, en mi opinión, la fuerza de la razón.
Hay quien se empeña en confundir la lealtad con la sumisión. Defender los intereses de Castilla-La Mancha no debe interpretarse como un ataque a los intereses de la nación. Son muchos los que han aprovechado la crisis para poner en cuestión el estado autonómico, como si fuera el origen de todos los males, en lugar de reconocer que ha sido ese modelo (con sus desajustes, carencias y abusos) el que ha propiciado el periodo de mayor progreso y equidad en nuestro país. El modelo que ha corregido (al menos en parte) la enorme brecha entre regiones como Castilla-La Mancha y otras a las que la historia y los que tomaban las decisiones ofrecieron más oportunidades de expansión.
Aquellas batallas me recuerdan a la que ahora emprende el nuevo gobierno regional contra la implantación del ATC en la provincia de Cuenca. Supongo que mi posición personal (en este caso oposición) tiene también relación con esas experiencias.
Solo se pierden las batallas que se emprenden, pero incluso si así ocurriera esta decisión política sirve al menos para abrir el debate que se le ha negado a esta Comunidad con el rodillo informativo impuesto por el ejecutivo saliente; ese rodillo del que aún no se ha liberado la Radio y la Televisión pública que pretende hacernos ver lo enormemente afortunados que somos por tener en la puerta de casa un basurero en el que acumular durante siglos los residuos nucleares del país. La doctrina oficial no ha permitido que se escuchen voces discrepantes; el rodillo ha silenciado los informes geológicos que ponen dudas sobre la idoneidad de las tierras y ocultó a la opinión pública las circunstancias que rodearon la dimisión de Gil Ortega como presidente de Enresa.
Aquéllas batallas también se libraron contra ejércitos poderosos que enarbolaban el estandarte del interés general. Abrir el debate permitirá por ejemplo contestar a los que argumentan que el proyecto del ATC es obra del gobierno de Zapatero; como si esa circunstancia añadiera o restara algo de razón al ejecutivo de García Page para oponerse a que se instale en la provincia de Cuenca. Es más, el detalle nos permite recordar también que las batallas de Cabañeros y de las Hoces se libraron contra gobiernos del mismo signo.
Durante mucho tiempo he pensado que si el estado autonómico hubiera existido unos años antes, nuestra tierra no estaría sufriendo el 'expolio' vergonzoso del Tajo vía trasvase. A la vista de lo ocurrido estos años ya no lo tengo nada claro.
jueves, 25 de junio de 2015
Récord de hartura
Creo recordar que Jesús Morales firmaba en 'La Voz del Tajo' una columna llamada 'Récord de hartura'. En todo caso, me permito tomar prestado el título ante esta sensación de hartazgo que me produce el mensaje machacón que políticos, tertulianos y gente de orden en general nos trasladan a todas horas por tierra, mar y aire. El mensaje del miedo, el del anuncio del apocalipsis que se nos avecina.
Temblad vecinos de Madrid, ciudadanos de Barcelona, temblad incautos toledanos. Temblad castellanomanchegos porque ya hay quien ha escuchado al 'pajarito' que se le aparecía a Maduro y le anuncia la reencarnación del mismísimo Hugo Chávez para tomar las riendas de este nuevo feudo bolivariano; sobre la Región se ciernen los peores presagios, los inversores huyen espantados y las siete plagas de Egipto serán una tontería comparadas con las que se avecinan en nuestra tierra.
En cualquier momento el pajarito- lo veo venir- anunciará con sus trinos que los radicales van a acabar con la pluralidad, el rigor informativo y la gestión ejemplar de la Radiotelevisión pública.
Temblad vecinos de Madrid, ciudadanos de Barcelona, temblad incautos toledanos. Temblad castellanomanchegos porque ya hay quien ha escuchado al 'pajarito' que se le aparecía a Maduro y le anuncia la reencarnación del mismísimo Hugo Chávez para tomar las riendas de este nuevo feudo bolivariano; sobre la Región se ciernen los peores presagios, los inversores huyen espantados y las siete plagas de Egipto serán una tontería comparadas con las que se avecinan en nuestra tierra.
En cualquier momento el pajarito- lo veo venir- anunciará con sus trinos que los radicales van a acabar con la pluralidad, el rigor informativo y la gestión ejemplar de la Radiotelevisión pública.
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